viernes, 26 de septiembre de 2014

Oda a la locura.

Nuestra historia podría ser como aquella canción con ritmo Irlandés que tanto me recuerda a ti, y te felicitaría la navidad de forma peculiar, mientras, borracho –de amor– acaricias tu guitarra. Porque yo podría ver un tiempo mejor, donde todos nuestros sueños se hiciesen realidad.

Pero mis labios no fueron para ti más que una playa casi virgen, por la que te paseabas con cuidado de no dejar huella. Insensato, pisaste fuerte.
Quiero pensar que al menos me recordarás como “aquella puta que se llevó tus poemas” como decía tu autor de poesía favorito…

Tú, que recogiste estos trocitos de lo que antes era yo y me hiciste fuerte.                                 
Tú, que llamabas a la cordura.                                           
A mí, que me dominaba la insensatez.
Éramos, pues, el perfecto equilibrio.


Pero tú me enseñaste que el amor no entiende de razones y que el perfecto equilibrio no existe. 

lunes, 1 de septiembre de 2014

El diablo lleva converse negras.

Esta noche he vuelto a soñar con el diablo.
Bailábamos bajo un cielo de media noche. Nuestros besos, el dulce sabor del pecado. 
Y aunque nunca tuviésemos una canción, tarareábamos la melodía en un suspiro.
Y bailando en silencio nos recordábamos con la mirada todos los pecados que una vez prometimos cometer
...
Pero yo nunca he sabido bailar


domingo, 27 de abril de 2014

Conversaciones con mi Ego.

Finalmente ha pasado lo que siempre he temido, mi inspiración se ha ido. Es como si hubiese echado el freno de mano y todo lo que hiciese a partir de ahora oliese a neumático quemado. 
¿Quién habló de musas? ¡Que le jodan, yo he echado a la mía!


¿Y ahora?

Ahora supongo que solo queda sobrevivir, emborracharse, llorar un poco, vestir como si la vida no importase…

¿Ser un escritor?

Ahí te he visto rápida. Los escritores estamos borrachos de amor, pero lo peor no es eso, sin duda lo peor son las resacas de amor. Cuando cada centímetro de tu cuerpo duele, cuando tu estómago pide a gritos ayuda y tu cabeza te grita ‘te lo dije’

¿Y qué haces entonces?

Escribir. Escribir con sangre y lágrimas.

Y vomitar. Vomitar todo el amor que bebiste.




Y volverte a enamorar. 

jueves, 27 de marzo de 2014

Golondrinas

Como pajaritos danzando y cantando al unísono en el vasto cielo, así eran nuestras noches,  ¿Recuerdas? 
Y si la única manera de tocar el cielo es la locura de transformarme en ave y que me hagas volar, te ruego que con tus labios me vuelvas loca hasta que la altura me de vértigo.